Léelo como prefieras: en español humano, una idea a la vez — o el aviso completo. Las dos vistas dicen lo mismo; lo importante es que lo sepas, no que lo aceptes a ciegas.
Primero, tu permiso
No tratamos nada tuyo sin tu permiso expreso. Te lo pedimos con claridad antes de que nos cuentes nada — y queda registrado con fecha y versión.
Tus datos de salud, con respeto
Son datos sensibles y la ley los protege de forma especial. Los usamos solo para entender y llevar tu caso. Para nada más, jamás.
Solo los ve quien trabaja tu caso
Tu historia la conoce únicamente el equipo legal responsable de tu asunto. Nunca se vende y nunca se usa para publicidad.
Protegida en el camino
Tu información viaja por canales cifrados (HTTPS) y se guarda en servicios que la cifran y la usan solo para operar tu caso, obligados por contrato a protegerla.
Tú mandas sobre tus datos
Puedes verlos, corregirlos, oponerte a su uso o retirar tu permiso cuando quieras. No necesitas saber términos legales: escríbenos o avísanos por tu caso y lo hacemos contigo.